al pueblo nadie lo asfixia
que acabe la caridady que empieze la justicia.
Cuando hacen fuego me dicen
que están contra la violencia
me dicen cuando dan muerte
que sientan jurisprudencia.
mejor se ponen sombrero
que el aire viene de gloria
si no los despeina el viento
los va a despeinar la historia.
mejor se ponen sombrero
que el aire viene de gloria
si no los despeina el viento
los va a despeinar la historia.
Cielito cielo que sí
cielo del sesenta y nueve
con el arriba nervioso
y el abajo que se mueve.
Mario Benedetti - Cielo del 69
Siguen muriendo niños de frío, por decenas, en las heladas tierras del sur andino. La mayoría de víctimas tienen al quechua como lengua materna, y la pobreza extrema como código genético.
Mientras el virus AH1N1 se acerca a las zonas marginales de la ciudad gris, y cobra sus primeras víctimas, terriblemente lejos de los felices privilegios de casitas de barrio alto.
Como decía Vallejo, jamás fue la salud más mortal, señor Ministro de salud. Así el Presidente siga coleccionando discursos tan optimistas como falaces, la realidad lo contradice con el estruendo de un rayo.
En Lima y otras urbes peruanas, juntan frazadas, organizan colectas y celebran fiestas en nombre de una solidaridad bien intencionada. Pero con caridad no se logra justicia, solo es un bálsamo que alivia la conciencia de los que ayudan y las madrugadas de niños con desnutrición crónica.
Cada cierto tiempo, los que viven en la espalda del mundo, invisibles ante la historia oficial de prensa amarilla, cansados de tanto cajón, tanta sed de sed, tanta expropiación, tanto tajo minero, tanto río contaminado, hacen escuchar su voz con violencia contenida. Y el estado los reprimirá a sangre y fuego, llamándolos invasores, abigeos, asesinos, salvajes, utópicos arcaicos.
Juan G. Rose, en un sentido verso simple y exacto, escribía que es mejor dar ideas que un beso, hablar de justicia en vez de caridad, así nos castigue el Dios de los poderosos, el que todo lo compra, todo lo vende.
Ojalá que el viento de la historia no los soprenda bailando.
Los Olimareños - Cielo del 69












